Hace unos años atrás, un frío sábado a la mañana ni bien abro el celular, encuentro un mensaje de Juancito Alegre, un guricito guitarrista de mí pueblo. Él me enviaba dos temas musicales de grabación casera y me explicaba que eran de su primo de 17 años de Paraje San Salvador, que se llamaba Víctor Vallejos y vivía en Paso de los Libres. También, me dijo que había sido ganador de los Juegos Culturales Evita de ese año.
Confieso que cuando escuché el primer tema quedé estremecido. La voz que salía de los parlantes generaba mucha emoción en mí persona. Enseguida busqué la manera de comunicarme con el cantor Víctor. Él me contó que era nieto de Chachel Vallejos y sobrino de los hermanos Sheridan y de los hermanos Vallejos (todos cantores; entre ellos Cristian, el cantor del conjunto del recordado Ricardo Scofano).

Un tiempo después, cuando le pregunté a Luis Cañete si lo conocía, el recitador del grupo mercedeño Sangre Paiubrera me respondío:
– Sí chamigo, lo conozco a Víctor. Es un gran cantor y tiene le virtud de acompañarse muy bien con la guitarra. Su timbre de voz es marca Sheridan-Vallejos; y eso lo dice todo.
Así fuimos dando difusión en La Patria Guaraní a las grabaciones caseras de Víctor, con los oyentes que apreciaban lo mismo que nosotros. Y un día en el programa al aire lo presenté:
– ¡Víctor Vallejos, el joven cantor de Paraje San Salvador, que vino a grabar los temas que le quedaron pendientes a Michel Sheridan! (su tío que falleciera en la Tragedia de Bella Vista).
Ese día al terminar el programa, nuestro oyente santotomeño desde Grecia, Juan Ramón Rocha, me envía un audio diciéndome:
– Escuchar tu presentación y luego escuchar a ese gurí, hicieron que me emocionara mucho. Los de Imaguaré me acompañaron con su música toda mí vida deportiva y de desarraigo.
Otro testimonio habla del Pona Noble que nos decía desde Buenos Aires:
– Acá estoy en el fondo de casa, con mí parlante y un vino. Ponele al Víctor que le voy a abrir bien el pecho.
Mientras todo esto pasaba, a Víctor Vallejos íbamos haciéndole hinchada desde acá, para que su voz se escuche en todos lados. Cada tanto hablábamos por teléfono. Del otro lado escuchábamos la voz baja y pausada de un joven que, como tantos de su edad, estaba terminando la escuela secundaria; lleno de sueños y esperanza. En plena pandemia, él iba haciendo su camino junto a músicos de Paso de los Libres (como su tío padrino Cristian), compartiendo videos de recitales virtuales. Hasta que llegó la gran oportunidad, que le brindó el gran acordeonista montielero Manuel Cruz y su agrupación Estampa Correntina.

Hoy Víctor recorre los escenarios Chamameceros más importantes del país, con un conjunto de jóvenes que ejecutan el chamamé de una manera magistral con mucha responsabilidad. Son un orgullo para nuestra música.
Nosotros, los que hacemos y escuchamos La Patria Guaraní, siempre los esperamos ansiosos frente a la tele. Disfrutamos cada segundo de sus presentaciones, como si estuviéramos en el escenario. Y cada vez que la cámara lo enfoca al Víctor, en cualquiera de sus actuaciones, decimos casi a los gritos en casa…
¡GUAAAAAA! ¡VÍCTOR VIEJO! Ahí nomás le abro bien el pecho en un sapukái.
Estampa Correntina es un conjunto Chamamecero, de los denominados Montieleros (ejecutan el chamamé al estilo de Ernesto Montiell). Está integrado por el director Manuel Cruz (acordeón), Rubén Wetzel (bandoneón), Víctor Vallejos (guitarra y voz), Gastón Vicenti (guitarra y voz) y Valentín Arangui (guitarra).
* Fotos: muro oficial de Facebook de Estampa Correntina; Cultura Corrientes.